Pues ya nació el bebé que por tanto tiempo la CIA, a través del papá de la criatura, Mike Hammer, encargado de Negocios de EEUU en Cuba, había preñado luego de tantos viajes a España.
De primer momento, el nombre era una contradicción total, Partido Liberal Ortodoxo Cubano, si es “Liberal” no puede ser ortodoxo.
Al parecer la madre de la criatura designada, algo así como una especie de la Virgen María, que, por obra y Gracia del Espíritu Santo, la designo ser la madre del hijo de Dios, pues la CIA designó a esta señora, Amelia Calzadilla ser la madre de este partido, pero la contradicción del nombre, es apenas solo uno de los tantos tropiezos que ha afrontado por el camino, y los que seguirá afrontando.
Para el parto ya el nombre fue corregido, ahora simplemente se llama Partido Liberal Cubano, al parecer la metedura de patas con el nombre, la CIA comprendió que no tenía lógica, pero no solo eso, ahora tienen que aplacar a la GUSANERA de Miami, quien no se traga a Amelia para nada, pues la “chica” tiene muchas contradicciones en su vida, que por supuesto, han salido a relucir, como haber estudiado en un PRE Universitario del MININT, que su padre, haya sido un alto oficial de ese Ministerio, que como ella misma contó, era un alto dirigente en Prisiones a nivel Nacional, entre otros temas.
Mas contradicciones es que entre su dirigencia, se encuentra Lazaro Mireles, quien recientemente fue elegido presidente Interino de otro “Partido”, que resucitaron, nada mas y nada menos que otro bebé creado por la CIA, el del Cabo Malanga, Somos +, la pregunta sería, ¿cómo el presidente de otro partido, puede ser a la vez sea colaborador de este recién fundado?, este conflicto de intereses al ser hijos del mismo padre ambos partidos (La CIA).
El cargo más apetecido (Tesorero) le tocó nada mas y nada menos al matasanos Lucio Enriquez, jejeje, un ser que no trabaja, y se la pasa viajando por toda Europa para crear chanchullos y pleitos, ahora si se la pusieron en bandeja de plata.
Al final de todo, los dólares empiezan a fluir desde Washington a Madrid, aunque será descontado al contribuyente americano, quien no se entera que millones de sus impuestos, van a las arcas personales de terroristas en Miami, delincuentes en Europa y otras partes del mundo.