La extrema derecha de Miami se llena la boca con “democracia” y “libertad”, pero callan el pasado que los trajo hasta allí. No quieren que sepas lo que dejaron atrás. Porque la verdad duele. ![]()
LOS PRIMEROS “REFUGIADOS”: ASESINOS Y TORTURADORES
Los primeros cubanos que llegaron a Miami tras el triunfo de la Revolución (enero de 1959) no eran pobres campesinos. Eran esbirros, torturadores y ladrones que servían a la dictadura de Fulgencio Batista.
Esteban Ventura, Rolando Masferrer, Conrado Carratalá, Mariano Faget Díaz… todos con causas abiertas por asesinato y crímenes.
Cuba pidió su extradición (había tratado con EE.UU.). EE.UU. no entregó a ninguno. Los convirtió en “refugiados políticos”. Vivieron en Florida impunemente.
LO QUE DEJARON ATRÁS (Y NO QUIEREN RECORDAR):
20.000 muertos por la represión batistiana.
Campesinos sin tierras, sin escuelas, sin médicos.
Desempleo masivo: solo el 51% de la población en edad laboral tenía trabajo fijo.
Lujosos casinos de la mafia y cientos de prostíbulos donde explotaban a mujeres campesinas analfabetas.
10.000 profesionales jóvenes (médicos, ingenieros, maestros) no encontraban trabajo en sus especialidades.
Mientras tanto, Batista —hijo de campesina pobre— se convirtió en el hombre más rico de Cuba robando al pueblo. Era dueño de decenas de empresas, hoteles, bancos, radios y hasta una aerolínea.
LA SEUDORREPÚBLICA: DOMINADA POR EE.UU.
La política cubana se decidía en la embajada de Estados Unidos. Los presidentes eran títeres. No hubo bloqueo, ni sanciones, ni condenas para aquellos gobiernos corruptos. Al contrario: Washington los aplaudía.
Nunca una campaña mediática contra los asesinos de Batista. Eran “aliados”.
¿QUÉ QUIEREN RESTAURAR MARCO RUBIO Y SU GRUPO?
Marco Rubio, María Elvira Salazar, Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart (hijo de un ministro de Batista) se criaron en Miami rodeados de aquellos torturadores y ladrones.
Sus propios padres (los de Rubio) eran obreros sin calificación que huyeron de aquella Cuba desigual, sin oportunidades, sin futuro. No eran burgueses ni políticos millonarios.
¿Acaso quieren volver a esa Cuba donde el 49% no tenía trabajo, donde los médicos no podían ejercer, donde la mafia manejaba el país? ¿Esa es la “libertad” que añoran?
POR ESO SE HIZO LA REVOLUCIÓN
Para terminar con tanta miseria y desigualdad. Para que un campesino tuviera escuela, un enfermo tuviera médico, un joven tuviera futuro.
Eso es lo que no perdonan en Washington y Miami.
Como dijo José Martí:
“La verdad no ha de quedar sin decir”.