La Habana, 28 de abril de 2026 — El Gobierno cubano ha presentado en los últimos meses un paquete de reformas orientadas a flexibilizar y agilizar la inversión extranjera, con el objetivo declarado de atraer capital fresco y divisas en un contexto de severa crisis económica.
Las medidas más relevantes fueron anunciadas en noviembre de 2025 durante la Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2025) por el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, y posteriormente complementadas en marzo de 2026 con disposiciones dirigidas especialmente a los cubanos residentes en el exterior.
Principales medidas anunciadas:
– Flexibilidad monetaria: Las empresas con inversión extranjera podrán operar tanto en pesos cubanos (CUP) como en divisas libremente convertibles (MLC), según sus necesidades. Se autorizarán cobros en divisas por bienes y servicios, y se permitirá la apertura de cuentas bancarias en el exterior.
– Simplificación de trámites: Se elimina la obligatoriedad del estudio de factibilidad. Ahora bastará con presentar un plan de negocios. El plazo de evaluación de proyectos se reduce de 15 a 7 días hábiles, y se introduce la figura del “silencio positivo”: si la autoridad no responde en el plazo establecido, la inversión se considerará aprobada automáticamente.
– Mayor autonomía operativa: Las empresas podrán importar directamente combustible cuando no exista disponibilidad en el país y comercializar sus productos de forma mayorista a cualquier actor económico cubano.
– Apertura a la diáspora: En marzo de 2026, el Gobierno anunció que los cubanos residentes en el exterior podrán invertir en empresas privadas en la Isla, ser propietarios totales o parciales de negocios y asociarse con empresas cubanas al amparo de la Ley de Inversión Extranjera. También podrán abrir cuentas en divisas en bancos nacionales y participar en el sector financiero con autorización del Banco Central de Cuba.
Estas disposiciones buscan hacer más atractivo el clima de negocios para inversores extranjeros y para la comunidad cubana en el exterior, especialmente en sectores prioritarios como el turismo, la energía, la minería, la producción de alimentos y la infraestructura.