
Quiero expresar mi gratitud por el inmenso cariño que día a día me regalan decenas de personas, lo mismo en la calle que en las redes sociales. Su afecto es el mayor reconocimiento a los 12 años que tuve el honor de servir a la Revolución y al pueblo como Primer Secretario del Partido aquí, en esta heroica provincia.
Quiero que sepan algo muy personal: el Presidente Miguel Díaz-Canel es, ante todo, un amigo a quien respeto profundamente. Trabajamos juntos durante seis años en Villa Clara. De él aprendí mucho, observando a aquel joven transformador, con su estilo único, querido por todos, que renovaba métodos de dirección.
Pero si de clonar se trata, puedo asegurarles que él coincide conmigo en que los verdaderos modelos a seguir son Fidel y Raúl, líderes indiscutibles de nuestra Revolución. Todo lo que logramos en Granma o Santiago fue fruto de su guía inquebrantable, material y espiritual. Recuerdo los días más difíciles: el devastador huracán Sandy, los temblores que sacudieron nuestra tierra… Allí, sin dudar, estaba Raúl.
Y en cada lucha, también estuvo Machado Ventura. Con él compartí 30 años de trabajo intenso. Si tuviera que definirlo, diría que ha sido la persona más trabajadora, sacrificada y humilde que he conocido en mi vida. Fiel siempre, capaz en toda circunstancia y justo hasta en el menor detalle.
Santiago de Cuba está en mi corazón. Por todo lo vivido, por su ejemplo constante: GRACIAS. Estoy convencido de que a pesar de las enormes dificultades que enfrentamos hoy, los cubanos saldremos adelante porque la historia de nuestra nación la escribe este pueblo con la fuerza de su entrega.
Con infinito respeto,
Lázaro Expósito Canto