
El 7 de septiembre de 2026, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, presentó en La Habana el Informe anual sobre las afectaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. El documento, correspondiente al período comprendido entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, cuantifica perjuicios materiales por 8.083,3 millones de dólares, una cifra récord que representa un incremento del 7 % respecto al informe anterior (marzo 2024-febrero 2025).
Los daños acumulados desde el inicio de esta política, hace más de seis décadas, ascienden a 178.700,5 millones de dólares a precios corrientes (un aumento del 4,7 % respecto al reporte previo). El informe se presentará ante el secretario general de las Naciones Unidas y acompañará la resolución anual que Cuba somete a la Asamblea General de la ONU, titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.
Principales cifras y sectores afectados
Según el gobierno cubano, el bloqueo constituye el principal obstáculo al desarrollo económico y social del país. Rodríguez Parrilla enfatizó que las cifras no reflejan aún el impacto pleno del cerco energético impuesto por la administración estadounidense en enero de 2026 (mediante una orden ejecutiva que amenaza con sanciones a compañías y navieras que suministren combustible a la isla) ni de las sanciones secundarias aplicadas desde mayo de 2026. “Los daños en estos meses multiplican los daños que se produjeron en el periodo tratado”, señaló.
El canciller describió el bloqueo como un “castigo colectivo” y un “acto de asfixia económica” que afecta la vida cotidiana de la población en ámbitos esenciales:
- Electricidad y energía: Largos períodos con solo 2 o 3 horas diarias de electricidad (o menos). Un solo barco de 100.000 toneladas de crudo permitiría reducir drásticamente los apagones durante aproximadamente dos semanas, pero las restricciones impiden su llegada. También se obstaculiza el traslado de paneles solares y baterías para parques fotovoltaicos.
- Agua: Los sistemas de bombeo dependen de la electricidad y del combustible para grupos electrógenos, lo que genera interrupciones prolongadas en el suministro.
- Salud: Dificultades para mantener incubadoras, quirófanos y equipos vitales; más de 7.000 contenedores con medicamentos e insumos retenidos en el exterior por amenazas a navieras. El informe vincula estas restricciones con el aumento de la mortalidad infantil, que pasó de 4 por cada 1.000 nacidos vivos en 2018 a 9,9 en 2025. “Son niños, no son números”, subrayó Rodríguez.
- Alimentación, educación, transporte y vida familiar: Pérdida de alimentos por falta de refrigeración, niños que estudian en penumbras, limitaciones en la movilidad y afectaciones generales a las condiciones de vida.
Contexto y posición cubana
Cuba sostiene que el bloqueo es el sistema de medidas coercitivas unilaterales más abarcador, complejo y prolongado de la historia moderna. Argumenta que viola el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y genera efectos extraterritoriales al presionar a terceros países, bancos y empresas. La inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo (y otras medidas financieras) agrava las dificultades para realizar transacciones internacionales y acceder a créditos, insumos y tecnología.
El informe también destaca que, sin el bloqueo, el país habría podido destinar recursos significativamente mayores a programas sociales, recuperación energética, producción de alimentos y modernización de la infraestructura. Rodríguez reiteró la disposición de Cuba a un diálogo respetuoso y soberano con Estados Unidos, al tiempo que llamó a la comunidad internacional a fortalecer el respaldo a la demanda de cese de esta política.
Cada año desde 1992, la Asamblea General de la ONU aprueba por amplia mayoría una resolución que insta a poner fin al embargo. El nuevo informe se presenta en un contexto de crisis energética aguda en la isla, con apagones prolongados, escasez de combustibles y tensiones adicionales derivadas de las restricciones sobre el suministro de petróleo.
El documento completo está disponible en el sitio del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y será utilizado como base para el debate en la ONU previsto para octubre.